"En el año 2013, el 63% de los niños menores de 8 años usa el smartphone, y entre los menores de 2 años el uso es del 38%" según datos de la ONG Common Sense Media, ¿Alarmante? o quizás no. Todo depende de la perspectiva desde lo miremos, el hecho irrevocable es que el Internet ha cambiado tanto nuestras vidas hasta tal punto que algunas veces nos cuesta, a nosotros los nativos digitales (Nacidos en la era digital), acostumbrarnos a algunas cosas. Hemos hablado en los post anteriores de una identidad digital, la cual es la que exponemos en la red, nuestro "avatar" pero en esta entrada nos centraremos en los jóvenes y en cómo estos se desenvuelven en el Internet.
Nuestra identidad natural o analógica es construida por muchos factores externos y ajenos a nosotros, pero la identidad digital tiene algo muy llamativo para las nuevas generaciones es que les da cierta libertad e individualidad en poder construir su identidad dentro de la red. También al contrario de lo que muchos padres piensan el Internet es una manera muy intensa de socializar, se está en muchos lugares, hablando e informando de muchos temas. Pero todo pro tiene su contra ya que debido al uso tan masivo de los más jóvenes y no tan jóvenes, el tema de la privacidad ha estado siempre entre los primeros a discutir. ¿Existe privacidad en Internet? ¿Cómo nos protegemos y protegemos a los más vulnerables? es un tema con difícil solución, porque nada es prohibido debido a que es muy difícil controlar lo que pasa dentro de este mundo digital.
También nos encontramos con fenómenos que suceden en la realidad concreta y se trasladan al ámbito digital, como el robo de identidad y también el ciberbullying, podríamos decir que el Internet no escapa de los inconvenientes de la realidad, más bien es uno de lo más claros reflejos que existen actualmente.
Entonces tenemos un elemento de juventud inherente al Internet y tenemos un dinamismo proveniente de la realidad, esto genera una gran masa de personas nativos o aprendidos digitales, que están las 24 horas del día en permanente interacción, opinando, informando e informándose de lo que pasa a su alrededor. Eventos como los de Occupy, los indignados, la primavera árabe son muestra de ello, una sociedad que utiliza como medio de organización y convocatoria la Internet. Además los espacios de debate se han ido trasladando a lo digital y el cuestionamiento constante de nuestros problemas y la búsqueda de soluciones cada vez más pasa a través de la red como mecanismo de facilitador para ello. En Venezuela los sucesos de febrero de 2014 fueron muy llamativos debido a que las convocatorias e informaciones, veraces o no, eran casi completamente gestionadas desde las redes sociales siendo claro ejemplo del cambio de paradigma que estamos viviendo.
También nos encontramos con fenómenos que suceden en la realidad concreta y se trasladan al ámbito digital, como el robo de identidad y también el ciberbullying, podríamos decir que el Internet no escapa de los inconvenientes de la realidad, más bien es uno de lo más claros reflejos que existen actualmente.
Entonces tenemos un elemento de juventud inherente al Internet y tenemos un dinamismo proveniente de la realidad, esto genera una gran masa de personas nativos o aprendidos digitales, que están las 24 horas del día en permanente interacción, opinando, informando e informándose de lo que pasa a su alrededor. Eventos como los de Occupy, los indignados, la primavera árabe son muestra de ello, una sociedad que utiliza como medio de organización y convocatoria la Internet. Además los espacios de debate se han ido trasladando a lo digital y el cuestionamiento constante de nuestros problemas y la búsqueda de soluciones cada vez más pasa a través de la red como mecanismo de facilitador para ello. En Venezuela los sucesos de febrero de 2014 fueron muy llamativos debido a que las convocatorias e informaciones, veraces o no, eran casi completamente gestionadas desde las redes sociales siendo claro ejemplo del cambio de paradigma que estamos viviendo.
Este cambio no es sólo causado por el Internet de por si, si no también por la perdida de credibilidad de los medios tradicionales (Radio,Televisión y prensa escrita) debido a que la ciudadanía percibe que estos sólo defienden sus propios intereses en detrimento de la búsqueda de la verdad y la contraloría del sistema. Por ello nos encontramos que han surgido nuevos espacios de información como Youtube o Twitter en donde los usuarios no sólo consumen informaciones si no que también estos las producen en pro de sus expectativas de como debería ser la información. De esta manera nos encontramos con un elemento bastante crítico para la politología, la banalización de la política o la reducción de esta a un show político, el Internet ha sido un catalizador de ello. La política se ha convertido en entretenimiento, los temas profundos de la misma no son entendidos por la mayoría de la ciudadanía porque esta se ve ofuscada por todo el gran aparataje mediático que se ha construida alrededor de ella. Esto sucede constantemente en Venezuela, en donde se le toma más atención al show que se genera a los problemas y a la búsqueda de soluciones de esta y no es que entremos al debate de si está bien o mal, pero las soluciones no llegan a donde tienen que llegar ni cuando tienen que llegar y así el problema se agrava a la vez que es ignorado.
Pero, ¿Es posible utilizar el internet para que se produzca más participación y entendimiento de los hechos políticos complejos? Sin duda claro que sí en artículos anteriores he reseñado innovadoras ideas en este sentido ( Click Aquí ), lo importante en destacar que cada vez la ciudadanía tiene una vocación natural a discutir y debatir ideas en la red, con la facilidad de que tienen todas las herramientas rápida y muy cerca de si. Existe una cierta confluencia entre muchas profesiones en las cuales el individuo se ha estado desarrollando en la red, todo usuario produce información, veraz o no, la produce.
Esa es la atracción del Internet que nuestra individualidad puede viajar a través de ella sin restricción alguna, podemos exponer nuestras ideas y nuestra manera de ver el mundo desde la comodidad de nuestro escritorio y la pueden leer en el lugar más remoto del planeta. Y no sólo eso, sino que se ha convertido en una poderosa herramienta en la conformación del activismo tanto de partidos como de la ciudadanía no - militante, es posible que los individuos encuentren a personas con los mimos intereses y mismas preocupaciones que los motiven a cambiar o luchar por alguna reivindicación o algún derecho.
Realmente interesante tu planteamiento sobre la discusión y el débete como una característica casi natural de los nuevos ciudadanos digitales. Es una idea que parece sencilla pero trae consigo muchísimas implicaciones, creo que de fondo siempre estará la idea de que los nuevos ciudadanos siempre producen información, aunque esto no se traduzca necesariamente en conocimiento. Después de todo, muchos solo buscan ser oídos, solo eso.
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